La Luna y las Mareas Humanas
Enrico Mariani

Jueves 04 de Noviembre de 2004

La Luna es el segundo astro en importancia en relación a la tierra para la gran mayoría de los Astrólogos. Particularmente pienso, a pesar que su tamaño es muy inferior a de los otros cuerpos celestes del sistema solar, que por su proximidad al planeta y los grandes efectos que ella ejerce, debería considerarse conjuntamente con el Sol como los astros de mayor influencia y trascendencia para los seres que habitan la tierra.

Por un lado el Sol representa la unidad, mientras que la Luna simboliza la multiplicidad, esta característica variable de la Luna se manifiesta claramente en el ciclo lunar que se relaciona directamente con los ritmos biológicos. Es bien conocido que la luminosidad lunar produce una notable influencia en el crecimiento de la vida orgánica y que su magnetismo es tan poderoso que mueve las mareas de los océanos y también las mareas de la psiquis humana.

Se piensa que la Luna encierra en su órbita al mundo en que vivimos, protegiéndolo de impactos exteriores; por analogía representa el instinto de auto-protección, la seguridad emocional y el contacto con el mundo de los sentimientos. También se le asocia con la memoria emocional, los recuerdos, las añoranzas y lo retrospectivo. Por su constante variabilidad se asocia con todo lo que cambia periódicamente y con todos los cambios previsibles en la naturaleza. Los estados de ánimo, las variaciones en el humor también están representados por el instinto lunar.

La luna regula tanto las mareas de los océanos como las mareas humanas. Es bien conocida la relación de la Luna con las mareas y con todos los líquidos en general pues se sabe que el cuerpo humano está compuesto de más de un 70% de agua, los vasos sanguíneos y células del cuerpo humano tienen membranas semi-permeables. Los líquidos del cuerpo tienen la capacidad de pasar de un comportamiento a otro.

La luna ejerce una atracción gravitacional directa sobre todos los líquidos del planeta y del cuerpo humano, de ahí se puede deducir la enorme influencia que la Luna puede tener sobre cualquier proceso corporal, lo que corrobora la analogía que la astrología establece entre la Luna y el cuerpo.

Muchos procesos corporales están simbolizados por la Luna: El instinto animal, la gestación, fecundación, parto y amamantamiento, así como el subconsciente o memoria emocional.

Debido a su relación con los líquidos, sobre todo con el mar, considerado simbólicamente como un medio original fecundante; y con el ciclo mensual de renovación de la mujer, se considera a la Luna no solo en analogía con todos los procesos fecundantes, sino el astro femenino por excelencia.

Durante varios siglos los seres humanos vivieron en armonía con los diversos ritmos de la naturaleza.

Sus ojos les servían para observar lo que les rodeaba y dedicaban atención a las relaciones recíprocas entre la condición de los elementos analizados y el momento de la observación, teniendo siempre en cuenta el día, mes, estación, posición del sol, de la luna y las estrellas.


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A este respecto cabe mencionar un concepto del famoso naturalista, Charles Darwin:

"El hombre al igual que el resto de los seres vivientes, está sometido a cierta enigmática norma según la cual determinadas funciones normales de los seres vivos, como el embarazo, el crecimiento de las plantas, su maduración y la duración de las enfermedades dependen de los períodos lunares".

La capacidad de observación y análisis de nuestros antepasados, que eran maestros del momento oportuno, los hizo descubrir hechos como:

El sol, la luna y las estrellas fueron elegidos en el marco de la naturaleza como el reloj que marca la descripción de las fuerzas e influencias del ambiente de acuerdo a sus ciclos.

Es importante tener siempre presente que la esencia del cualquier ritmo o ciclo es la repetición.

El avance tecnológico ha llevado al hombre a menospreciar el movimiento cíclico y la integridad de los ritmos vitales, haciéndole perder el contacto con la naturaleza y por lo tanto, ha colaborado con la destrucción del medio ambiente.

En la actualidad, poco a poco la humanidad abrirá los ojos de nuevo ante la realidad del elevado precio que está pagando por haberse alejado de los ritmos y leyes naturales.

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