
El Zodíaco
El Zodíaco no es mas que una manera de tabular y clasificar secuencias de acontecimientos cotidianos.
El sol en su aparente recorrido alrededor de la tierra, describe una esfera celeste o circunferencia llamada eclíptica, la cual tiene 17º de ancho. A lo largo de esta faja zodiacal se despliegan las doce constelaciones que el Sol aparentemente atraviesa en el transcurso de un año, conjuntamente con los planetas del sistema solar.
Al proyectarlo sobre un plano, el Zodíaco asume forma de círculo, el cual se subdivide en doce partes de 30 grados cada una, así se forman los doce signos zodiacales que se utilizan en la Astrología y que llevan el mismo nombre de las constelaciones zodiacales: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. La constitución de la banda zodiacal se fue poco a poco consolidando a partir de la civilización babilónica.
Se ha seleccionado la primavera como principio del Zodíaco porque de forma natural el hombre identificó primeramente, su propia experiencia con el período en que todo empieza a crecer, con la luz del Sol.
Los Doce Signos Zodiacales
Desde la antigüedad Aries está representado por el Carnero, Tauro por el Toro, Géminis por los Gemelos, Cáncer por el Cangrejo, Leo por el León, Virgo por la Virgen, Libra por la Balanza, Escorpio por el Escorpión, Sagitario por el Centauro, Capricornio por el Macho Cabrío, Acuario por el Aguador y Piscis por los Peces.
Cada uno con su esencia bien definida y con características particulares que facilitan su análisis y comprensión. Están formados por el símbolo, número, polaridad, elemento, estación del año, dinamismo o cualidad, animal, planeta regente, palabra clave y regencia anatómica.
La Polaridad
La Ley de la Polaridad indica que todo lo que existe tiene dos polos, uno positivo y otro negativo. Se le asigna a esta ley el lema de: “Todo es dual, todo tiene dos polos, todo tiene su par de opuestos, los semejantes y los antagónicos son lo mismo..
Nada tendría razón de ser si no existiera el opuesto que lo complementa, ¿cómo podría existir el bien si se desconociera el mal? Además, el mal propiamente dicho no es malo y se hace malo en la medida en que se utilice, el mal es el reconocimiento al bien.
La práctica de este principio permite comprender cada uno de los signos zodiacales de acuerdo a la polaridad que ellos mismos representan y también a la polaridad de cada una de sus cualidades.
Por ejemplo: Aries puede ser emprendedor y enérgico, o precipitado y agresivo, Géminis puede ser comunicativo y expresivo o charlatán y chismoso. La polaridad indica que todo signo tiene dos polos, uno positivo y otro negativo; ninguno es absoluto en realidad y siempre comprende dentro de sí su par de opuestos.
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en los Signos
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© C.E.A.V. 24 Enero 2001
Los Elementos
Los elementos representan las cuatro necesidades primarias de los seres humanos. En Astrología, ellos representan las fuerzas vitales del individuo que indican sus pautas de energía.
Si se hace una relación macrocosmos - microcosmos se puede encontrar cada elemento dentro del individuo, así el fuego está presente en el cuerpo como la temperatura, la energía física, el latir del corazón. La tierra está representada en la estructura ósea, las uñas, los dientes, las partes sólidas del cuerpo. El aire en la respiración, el oxigeno y todos los gases del cuerpo. El agua en los fluidos, la sangre y los líquidos.
Los cuatro elementos de la naturaleza son las energías básicas de la Astrología y por lo tanto de la interpretación astrológica.
Los Dinamismos
El dinamismo indica cómo se canaliza la energía vital, define el comportamiento social del signo; cómo se maneja y dirige la energía o fuerza vital que está representada en cada elemento. Es la proyección específica de la energía del elemento.
Los dinamismos son: Cardinal (inicio), Fijo (solidificación) y Mutable (desintegración), cada uno de ellos se asocia a uno de los tres meses que forman las cuatro estaciones del año.
Los cardinales son los signos que abren las estaciones, los fijos son los que presentan el apogeo de la estación y los mutables son los que unen el final y el inicio de una estación.
La observación y comprensión de lo que sucede en la naturaleza durante estos cuatro lapsos, que se repiten año tras año, es fundamental para entender las implicaciones y correspondencias de los dinamismos en la vida del ser humano.
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